6 de junio de 2011

Querido genio de la lámpara, quiero que mi cliente...


Una de las cosas que más me gusta de www.liderdeproyecto.com es su lista de chistes relacionados con la gestión de proyectos porque, como decía no-se-quién, soy de los que piensa que hay que “aprender a reírse de uno mismo para que nunca nos falte de qué reirnos”.

Lo Posible ya lo hicimos.
Lo Imposible lo estamos haciendo.
Para los Milagros se necesita un poco de tiempo.

Ahora que estoy metiéndome en el (apasionante, retador y enriquecedor) mundo de la gestión ágil,
ahora que ya he visto que hay más diferencias con la tradicional que el hecho de que los formadores de gestión tradicional demos las clases con corbata, de pié y con un powerpoint y los formadores ágiles la den sentados en el suelo, vestidos con un toque hippy y huyan de aquello que no sean post-its, pizarras y rotuladores,
ahora que estoy tratando de que mi cintura mental se vaya flexibilizando
ahora que creo que, como siempre “Virtus in medio est” (Horacio dixit)
la solución a la gestión ágil o rígida
o semirígida o semiágil
está en su síntesis,
y, volviendo al comienzo de este post, me gustó especialmente este chiste de http://www.liderdeproyecto.com/,
“Un día un líder de proyecto que estaba por Egipto visitando las majestuosas pirámides, de repente se encuentra una lámpara y sin pensarlo dos veces la frota, de pronto sale un genio maravilloso que le dice:
"Por haberme liberado de mi prisión te concederé un deseo, así que piénsalo bien y pide lo que quieras"
Entonces el líder de proyecto le dice:
"Deseo la paz en Medio Oriente"
El genio se queda pensando y le comenta "Mmmmm no creo que mis poderes lleguen a tanto, esa gente ha estado peleada por cientos de años. Por qué no pides otra cosa"
A lo que el líder de proyecto asiente y nuevamente formula un deseo:
"Ya sé... quiero que todos mis usuarios nunca se quejen de mis proyectos y me soliciten cambios sensatos en los requerimientos"
El genio con cara de sorprendido solamente alcanza a decir:
"A ver préstame el mapa… ¿dónde dices que está el Medio Oriente?"
Efectivamente,
seguimos pensando que el cliente sabe lo que quiere y nos enfadamos si no es así,
seguimos pensando que el cliente no debe cambiar de opinión y nos enfadamos si no es así

seguimos pensando que le realidad es estática, estable y nos enfadamos si no es así
seguimos pensando que existe el  genio de la lámpara maravillosa y no es así
Y, si existe, cuidado con lo que le solicitamos porque puede pasarnos como al manco que le pidió que le dejara los dos brazos iguales…y, como los requisitos no estaban claros y solamente se podían pedir una vez… el genio, obediente, le dejó sin brazos.
dnl

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si dejas tu comentario, aprenderemos más todos/as